UNIDAD 3

EL ARTE CLÁSICO

 

TEMA 7

LA ESCULTURA ROMANA

 

Google                                     

 

INTRODUCCIÓN

- El Arte Romano se inicia en íntima conexión con el Arte Etrusco y con el de las colonias griegas de la Magna Grecia, de cuya cultura es directo heredero, incorporando, además, múltiples elementos de las más diversas culturas mediterráneas bajo dominio romano, con un sincretismo sumamente característico.

- Se desarrolla fundamentalmente a partir del siglo III a.C. y evoluciona con evidente homogeneidad hasta el siglo V d.C., a través de las etapas que van señalando su evolución política: República (hasta el año 27 a.C.), Alto Imperio (hasta el siglo III d.C.) y Bajo Imperio (siglos IV y V d.C.).

2. LA ESCULTURA ROMANA

- En la escultura romana es clara la influencia helénica, particularmente en las de carácter religioso, y también la influencia etrusca, sobre todo en el realismo del retrato.

2.1. Escultura religiosa

- En los temas mitológicos encontramos fundamentalmente copias de obras griegas.

    

- Se observa una tendencia evolutiva desde el idealismo griego en la República y el Alto Imperio hacia el hieratismo y rigidez de las últimas realizaciones del Bajo Imperio.

2.2. El Retrato

- El retrato es la aportación romana más original a la escultura. Su origen está en una antigua práctica funeraria de culto a los antepasados, que era la de crear “imagines maiorum”. Cuando algún patricio moría se sacaba de su rostro una mascarilla de cera, que se guardaba en casa y se exhibía en los funerales o en otras ceremonias públicas.

               

- Su característica principal, por tanto, es la fidelidad en los rasgos y en los tocados (en este caso sobre todo en el retrato femenino).

A) Período Republicano

- En los retratos de época republicana la escultura romana es de gran realismo, con los rasgos faciales muy acentuados, la escultura consiste en un busto corto, que sólo representa cabeza y cuello. Los hombres llevan el pelo corto.

- Tiene su origen en las "imágenes maiorum" de cera.

               

- Ejemplos:

+ Lucio Junio Bruto: romano o etrusco indiferentemente.

+ Pompeyo: de gran realismo y penetración psicológica.

+ Bruto Barberini: aunque es ya del Alto Imperio aparece con dos “imágenes de los antepasados” en sus manos; aparece de pie, son tres personajes con rasgos distintos.

+ Los retratos de Julio César, desde ejemplos realistas a otros con cierta idealización, tendencia que se consolidará al principio del Imperio desde los primeros retratos de Octavio Augusto.

B) Retratos Imperiales

- En el retrato de cuerpo entero de los emperadores del Alto Imperio encontramos tres versiones:

+ “Imagen togata”, como patricio o pontífice máximo, con toga. Ejemplo: el Retrato togato de Augusto, en el que la postura marca el contraposto y la cabeza está cubierta

+ “Imagen thoracata”, como imperator, jefe militar, o cónsul, con indumentaria militar, con coraza. Ejemplo: el Retrato toracato de Augusto o Augusto de Prima Porta, Augusto se está dirigiendo al ejército, por lo que está vestido de militar y con el brazo en alto, se esculpe con precisión el contraste entre la coraza lisa y dura y la tela blanda; la coraza está llena de relieves alusivos a la paz augusta y en la parte interior hay una figura infantil sobre un delfín, alusiva al origen divino de la familia Julia.

+ “Imagen apoteósica”, heroizado o como divinidad, desnudo, corona de laurel y el atributo de algún dios. Ejemplos: El Retrato apoteósico de Augusto o el de Claudio heroizado.

               

- En los retratos de los primeros emperadores, principios del siglo I d.C., se observa una tendencia hacia cierto idealismo, por influencia griega, por lo que podemos hablar de un realismo idealizado en el que los rasgos más acusados se disimulan.

- Ejemplos:

+ Los mencionados retratos de Augusto, los de Calígula, etc.

+ Pero a partir de Claudio y Nerón se vuelve al realismo romano, como podemos apreciar en el anteriormente citado Claudio Heroizado.

- En los retratos de los siglos II y III se tiende a un progresivo barroquismo, el pelo se esculpe más largo y separado de la cabeza, con rizos muy abultados, aparecen las barbas, etc. Desde Adriano y sobre todo a partir del siglo III se graban las pupilas.

- Ejemplos:

+ Adriano: obra del siglo II, los ojos están tallados y no policromados, lleva barba y el pelo está muy marcado, largo y trabajado con el trépano con mucha delicadeza.

+ Marco Aurelio: del que, entre otros varios, tenemos un magnífico retrato ecuestre en bronce del siglo II, el más antiguo de los conservados y el de mayor influencia posterior, principalmente durante la Edad Media y el Renacimiento; esta imagen tenía como finalidad mostrar a Marco Aurelio como “imperator”, como general victorioso y conquistador, pero sin embargo, al no llevar armas o armadura, parece transmitir más una imagen de paz que de héroe militar, tal y como él se percibía a sí mismo y a su reino.

+ Caracalla: ya del siglo III; Caracalla fue un emperador de carácter violento, fuerte y altanero, caracteres que quedan reflejados en su escultura.

          

- A partir del siglo IV, ya en el Bajo Imperio, el retrato romano se caracteriza por la rigidez y el hieratismo, que ha de pasar al mundo cristiano.

- Los retratos se deshumanizan, se pierde la preocupación por hacer retratos que se acerquen al hombre, se tiende a una esquematización que aleja al emperador de la sociedad. Por tanto, su escultura se puede considerar ya “anti-clásica”.

- Ejemplos:

+ Constantino del Palacio de los Conservadores de Roma: se trata de la cabeza de una escultura de cuerpo entero que se conserva fragmentada y que tenía dimensiones colosales; Constantino aparece imberbe y tiene el pelo pegado a la cabeza, los mechones son meras líneas, los ojos son grandes, desorbitados y desproporcionados, etc.

+ El grupo de los Tetrarcas: que representa a dos augustos o césares dándose el abrazo de la concordia y posee unas características similares a las mencionadas.

    

 

Continuación del tema

 

 

Volver a la página principal de Historia del Arte 

 

Google                                            

 

 

 

 

 

© Jesús A. Manzaneque Casero

 

Profesor de Educación Secundaria

I.E.S. Isabel Martínez Buendía

Pedro Muñoz (Ciudad Real)

 ESPAÑA

 

jmac0005@almez.pntic.mec.es