UNIDAD 2

EL ARTE EN LAS CIVILIZACIONES MEDITERRÁNEAS ANTIGUAS

 

TEMA 3

LA ESCULTURA Y LA PINTURA EGIPCIAS

 

 

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2.2. Características

- Las principales características de la escultura egipcia son las que veremos a continuación (ver vídeo ).

- Pero antes debemos mencionar aquí que, aunque estas características serán las más comunes a lo largo de todo el proceso estudiado, si veremos una cierta evolución a lo largo de la historia de la plástica egipcia, sobre todo teniendo en cuenta la obra de talleres privados o no oficiales, ya que estos últimos sí las repetirán sin apenas variaciones sin cesar, preocupándose más del buen acabado y de seguir fielmente las normas tradicionales que de buscar la originalidad.

A) Estatuaria funeraria y religiosa

- La característica fundamental de la estatuaria egipcia es su carácter funerario y religioso, por lo que solamente la encontraremos en las tumbas y en los templos y su temática girará siempre en torno a estos aspectos, incluso cuando se trate de escenas familiares y de la vida cotidiana, típicas de los relieves.

- La estatuaria hallada en las tumbas se limitará casi exclusivamente los retratos como soporte del alma, "ka" (fig. 49: Ka del faraón Zoser), siendo su finalidad ser el soporte material del alma del difunto; pero también podemos encontrar ejemplos de sirvientes o figurillas realizando tareas cotidianas de servicio al difunto en la otra vida (fig. 50). Los relieves de los enterramientos suelen tener esta última temática también, junto con representaciones de dioses y del difunto realizando diversas actividades, como por ejemplo ofreciendo o recibiendo ofrendas (fig. 51).

          

- En el caso de los templos las esculturas de bulto redondo serán normalmente representaciones colosales del faraón (fig. 52: Ramsés II del templo de Luxor) o de las principales divinidades del panteón egipcio (fig. 53: estatuas osiriacas). Lo mismo ocurrirá con los relieves que decoran estos edificios, junto con escenas narrativas de todo tipo (fig. 54), aunque en este caso lo más habitual es encontrar escenas conmemorativas de las hazañas realizadas por el faraón que las mandó esculpir (fig. 55: Batalla de Setí I de uno de los pilonos de Karnak).

   

B) Hieratismo, ley de frontalidad y otros arcaísmos

- Los escultores egipcios buscaron desde el principio, deliberadamente, un canon ideal del cuerpo humano, que una vez encontrado mantuvieron durante siglos. La característica fundamental de la representación de la figura humana en Egipto es su marcado hieratisrno, apre-ciable en la solemnidad y el estatismo de las actitudes, en la rigidez y falta de naturalidad en el movimiento de sus miembros, en definitiva, no consiguen hacernos olvidar la naturaleza pétrea de las esculturas al faltarles vitalidad (fig. 56: Triada de Mykerinos), aunque como podernos observar en la imagen el canon y el prototipo de belleza ideal, tanto masculino como femenino, es ya plenamente moderno y occidental...

- Otro arcaísmo de la escultura egipcia se aprecia en la llamada ley de frontalidad: en las esculturas de bulto redondo existe generalmente un único punto de vista, frontal, los brazos se sitúan, rígidos, pegados a los costados, la nuca parece rígida, la cabeza está en una posición central, etc. (ver fig. 56); en el caso de los relieves, además de ser válido lo dicho hasta ahora, es característica la distribución de las diferentes partes del cuerpo siguiendo un esquema fijo, torso de frente y extremidades y cabeza de perfil (fig. 57: Detalle de la Capilla de Hathor con Tutrnés III oferente ante el dios Amón).

- Para finalizar con este apartado referido al carácter arcaico de la plástica egipcia debemos mencionar la fuerte geometrización de sus formas, como se puede apreciar tanto en las estatuas de bulto como en los relieves, sobre todo al analizar las distintas partes de la anatomía que las forman independientemente (ver fig. 56 y 57), y otros arcaísmos como la inexpresividad de los rostros y las actitudes, los ojos almendrados, etc.

C) Composición y perspectiva en los relieves y pinturas

- Tanto en los grupos escultóricos, como en el relieve y la pintura, ya que ésta posee muchas de las características de aquel, aunque sin olvidar que algunas de ellas son diferentes en ambos casos, como la captación del movimiento en la pintura y no en el relieve, generalmente se rehuye cualquier efecto de profundidad, si acaso se sitúan de una forma muy rudimentaria unas figuras detrás de otras, repitiendo generalmente el mismo perfil de la figura en cuestión varias veces (fig. 58), o aplicando la perspectiva caballera, que consiste en representar a un tamaño menor las figuras que se supone están en un plano más alejado (fig. 59).

          

- Las composiciones son casi siempre extremadamente sencillas, consistiendo en la yuxtaposición de las figuras unas junto a otras en la misma posición o actitud, en el mismo plano o superpuestas en varios niveles, en este caso siempre separados por líneas que les sirven de base, como si se tratase de viñetas (fig. 60).

D) Representación de las figuras masculinas y femeninas

- Dentro de las características generales de la escultura egipcia, tanto si se trata de bulto redondo o de relieve, conviene hacer un repaso de las distintas formas en las que aparecen representadas las figuras masculinas o femeninas (ver en diversas figuras del tema ...).

- La figura femenina se representará, con pequeñas variaciones estilísticas según la época, siempre con vestidos de lino muy ceñidos, que dejan traslucir las formas anatómicas y detalles del sexo, ligeros y casi transparentes. Los peinados serán muy variados y de características distintas en cada período, pelucas cortas o largas, lisas o rizadas, el llamado tocado hathórico, etc.

- Las figuras masculinas, en concreto el faraón, aparece siempre con la cabeza cubierta, desde el Imperio Antiguo con la corona blanca del Alto Egipto, la corona roja del Bajo Egipto, la doble corona o el velo de lino denominado "nemes", principalmente; y a partir del Imperio Medio y, sobre todo, del Imperio Nuevo se añaden nuevos tocados como la modalidad inflada y con coleta del "nemes", el llamado velo "khat", o la corona metálica azul, en realidad una especie de casco de batalla del faraón, denominada tiara "khepresh".

- A estos elementos se añaden otros, también propios y exclusivos de la realeza o la divinidad, como la cobra o "uraeus" real y la barba postiza. Para terminar con la forma de representar al faraón decir que generalmente aparece cubierto con el típico faldellín plisado, aunque también puede aparecer en ocasiones con el manto del "hebsed" o lo puede hacer con distintos tipos de túnicas.

- Por último, mencionar la forma en que se representa a otras figuras masculinas o femeninas, ajenas a la realeza, que es muy variada, pudiendo aparecer cubiertas con multitud de vestidos y tocados diferentes, o ausencia total de éstos, por tanto incluso desnudas o calvas.

 

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© Jesús A. Manzaneque Casero

 

Profesor de Educación Secundaria

I.E.S. Isabel Martínez Buendía

Pedro Muñoz (Ciudad Real)

 ESPAÑA

 

jmac0005@almez.pntic.mec.es

  

 

 

 

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