UNIDAD 9

EL ARTE BARROCO

 

TEMA 4

LA PINTURA BARROCA ESPAÑOLA

 

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1. CRONOLOGÍA, COORDENADAS HISTÓRICAS Y CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL BARROCO

- El Barroco es el período del arte comprendido entre los años 1600 y 1780.

- Nacido en Roma a partir de las formas del “Cinquecento” renacentista, pronto se diversificó en varios estilos paralelos, conforme lo iba adoptando y adaptando a su propia idiosincrasia cada país europeo.

- Uno de los rasgos esenciales de este amplio período artístico es que durante su apogeo las artes plásticas lograron una integración total: la arquitectura es monumental, sirviendo de marco teatral ideal a las apoteósicas pinturas y a las dramáticas esculturas de mármol blanco que decoraban sus exteriores e interiores, llegando a ser excesiva la decoración.

- En síntesis, el Barroco es el estilo de la grandilocuencia y la exageración.

- El Barroco fue la expresión propagandística del absolutismo monárquico y de la Iglesia de la Contrarreforma, que lo utilizaron como manifestación de su grandeza, mostrando mediante el arte que en ellos está la "Verdad" y el "Poder".

- En España el Barroco coincide con el período cultural que se ha denominado el Siglo de Oro. Es un período de máximo desarrollo de las letras y las artes, que contrasta con la profunda y compleja crisis política, social y económica que se vive en España, lo que casi anula los encargos de la burguesía y de la aristocracia, que se conforma con las grandes decoraciones barrocas de pintura. Por tanto es la iglesia el principal cliente y las ideas de la contrarreforma las que en la escultura se van a manifestar.

2. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PINTURA BARROCA EN ESPAÑA

- En la pintura barroca española es fundamental la influencia de la pintura italiana, principalmente del tenebrismo de Caravaggio, que estuvo presente en gran parte de los pintores españoles, como Ribera y Velázquez.

+ Una de las características principales de la pintura española barroca es su gran naturalismo, su realismo, el deseo de mostrar lo más fielmente posible la realidad.

+ También destaca la sencillez y equilibrio en las composiciones y las formas, no hay movimiento violento ni impetuoso como ocurre en las obras italianas, prefiriéndose organizar el tema en el cuadro a partir de líneas diagonales y escorzos.

+ Por otra parte, el dibujo cede terrero a la utilización más natural del color.

+ También existe una mayor preocupación del artista por la profundidad, culminando con el pleno dominio de la perspectiva aérea.

+ En cuanto a la luz, se concibe como un elemento que organiza los ambientes donde se desenvuelven las figuras, contribuyendo además a crear atmósferas que transmiten la realidad de los temas.

+ En cuanto a la temática, predominan los temas religiosos: santos, martirios, Inmaculadas; entre los temas profanos sobresalen los mitológicos, por clara influencia de Rubens, los bodegones, las escenas de género, los retratos, los desnudos y los paisajes.

- A finales del s. XVII la capacidad pictórica nacional da muestras de agotamiento y empieza la intromisión de cuadros y artistas extranjeros, que culminará con el cambio de dinastía. En el s. XVIII se observa un cambio en el desarrollo de las características pictóricas:

+ Adquieren mayor importancia los temas profanos y el tratamiento menos dramático de los temas religiosos, circunstancia que contrasta con el realismo cruento de la primera etapa.

+ Aparece también el empleo de una iluminación más dispersa y suavizada, ya muy próxima al rococó francés.

3. LA INCORPORACIÓN DEL TENEBRISMO A LA PINTURA BARROCA ESPAÑOLA

3.1. Francisco Ribalta

- Se forma como pintor en Madrid y sus primeras obras se caracterizan por el dramatismo en el tratamiento de los temas y, por influencia de Tiziano, la preocupación por la luz y el color. Posteriormente se trasladó a Valencia donde realizó toda su obra de  madurez, observándose en él en esa etapa una tendencia más acusada hacia el naturalismo e influencias del tenebrismo de Caravaggio, con el que probablemente entró en contacto durante sus estudios en Italia.

    

+ San Francisco confortado por un ángel músico: El uso de la luz y la sombra para crear un clima de misterio, construir el espacio y resaltar los elementos de carácter dramático, la delicadeza de los gestos y de la acción, la valentía compositiva o la maestría en la reproducción de las texturas son características de Ribalta presentes en esta obra.

+ Cristo abrazando a San Bernardo: Centra su atención en las dos figuras protagonistas, pues los dos ángeles que representa en el fondo apenas se distinguen en la oscuridad. La luz, influencia de Caravaggio, penetra por el lado izquierdo del cuadro e ilumina el rostro del santo, mientras que el de Cristo permanece en las sombras.

3.2. José de Ribera

- Se formó con Ribalta pero viajó tempranamente a Italia, donde realizó toda su obra y donde se impregnó de la influencia de Caravaggio, siendo allí conocido por “Lo Spagnoletto”, el pequeño español. Sus primeras obras tienen marcado carácter tenebrista, con figuras que se recortan violentamente sobre un fondo oscuro; en una segunda etapa su pincelada se hace menos densa, la luz más dorada y se van aclarando los fondos.

               

+ San Andrés: Ribera trabajaba en ambientes humildes, llegando a utilizar como modelos a mendigos, inclinándose principalmente por cuerpos arruinados por la vejez o el hambre, representando con extremo naturalismo la piel, la delgadez y otros rasgos de las figuras, cuyo misticismo es reforzado además por los intensos claroscuros empleados en las composiciones.

+ El sueño de Jacob: Muestra a Jacob en un alto en el camino, durmiendo sobre una piedra; es una composición sencilla en ángulo recto, formada por el tronco del árbol y la figura de Jacob; destaca el escaso interés que confiere al paisaje, que se reduce al árbol y la piedra, aunque esta obra sí significa el abandono de su etapa anterior tenebrista; además se aprecia su culto al color, de raigambre veneciana, y la fuerza escultórica del personaje.

+ El martirio de San Felipe: Compendio de su estilo visto anteriormente, también de su etapa ya no tenebrista.

+ El patizambo: Cuadro naturalista en el que un niño cojo sonríe ajeno a la tragedia de su pie destrozado, siguiendo aquí la línea de la pintura barroca de representar todo aquello que se da en la naturaleza, aunque sea desagradable, raro o feo.

 

 

Continuación del tema

 

 

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© Jesús A. Manzaneque Casero

 

Profesor de Educación Secundaria

I.E.S. Isabel Martínez Buendía

Pedro Muñoz (Ciudad Real)

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