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Serpiente

Serpientes de cuerpo robusto cuya cola termina en un órgano vibrador llamado campana, cascabel o carraca, y que produce un sonido característico cuando el animal se dispone a atacar.

Las serpientes de cascabel propiamente dichas pertenecen al género Crotalus, miden de 1 a 1,5 m y conocemos estas especies: Crotalus adamanteus, crótalo diamantino oriental, Crotalus atrox, crótalo diamantino occidental, Crotalus horridus, serpiente de cascabel listada, Crotalus pusillus, serpiente de cascabel oscura, Crotalus ruber, crótalo de rombos rojos, Crotalus tigris, serpiente de cascabel atigrada, y Crotalus viridis, crótalo de pradera. Existe otro grupo de serpientes que pertenecen al género Sistrurus, también llamadas serpiente de cascabel, pero miden menos de 60 cm y su cola, aunque tiene cascabel, es más delgada y corta.

Tienen la cabeza triangular, con el cuello bien marcado, y la punta de la cola es córnea; están recubiertos de una película córnea todo el cuerpo, incluso los ojos, película que cambian varias veces al año; ésta se empieza a desprender por los labios y luego continúa con la cabeza, cuerpo y cola. La punta de la cola no se desprende en cada muda, sino que queda entrelazada con la siguiente, por lo que en cada muda suma una pieza más al cascabel, pero no aumenta su longitud, pues las piezas distales tienden a gastarse con el roce y el uso. En estado salvaje suele tener unos 14 segmentos, pero en los zoológicos aumenta su número hasta 29, aunque la mejor sonoridad la alcanzan con 8 segmentos.

No todas son muy agresivas como se dice, pues su agresividad varía con las especies; así, el crótalo diamantino no sólo avisa con su cascabel, sino que persigue a cualquier intruso amagando sus ataques; el crótalo de rombos rojos puede no atacar ni al cogerlo.

La toxicidad de su veneno depende de varios factores, como la edad; los jóvenes pueden inyectar menos veneno; del tiempo transcurrido desde un ataque anterior, ya que habrá vaciado sus reservas; y también de las zonas donde vive; así, el veneno del crótalo de la pradera es tres veces más venenoso que el de la serpiente cascabel de California, y la mitad que las del Gran Cañón del Colorado.

Se alimentan sobre todo de pequeños animales de sangre caliente, como conejos y liebres; los animales jóvenes y los de menor tamaño comen animales más pequeños y de sangre fría, como ranas salamandras y lagartos; necesitan muy poca cantidad de agua, la décima parte que necesita un mamífero de igual tamaño, pues su piel es casi impermeable y evapora la mayor parte por el aliento. Para beber aspiran el agua de una charca o estanque.

Son vivíparas y, dependiendo del clima, crían una vez al año o cada dos años; el apareamiento es en primavera y el número de crías depende del tamaño de la madre, y suele oscilar entre 10 y 20. Son pocas las que llegan al año de vida, pues bastantes mueren de hambre, frío o excesivo calor; también tiene muchos enemigos como halcones, mofetas, otras serpientes, cerdos, ciervos y animales con pezuña o casco que las pisotean.

Las serpientes de cascabel son sordas, aunque parece que reaccionan a los sonido. Se cree que percibe algún movimiento por la vista o a través del suelo. La existencia del cascabel en un animal sordo se explica porque actúa a modo de aviso para los grandes animales que pudieran molestarla o aplastarla.

 

Taxonomía

Tipo: Cordados.

Subtipo: Craneados o Vertebrados.

Clase: Reptiles.

Subclase: Lepidosaurios.

Orden: Escamosos.

Suborden: Serpiente u Ofidios.

Familia: Crotálidos.

Género: Crotalus.