INFORME
BÁSICO SOBRE EGIPTO DE HistinvestR
ASPECTOS GENERALES:
La
existencia de la cultura egipcia fue posible gracias al oasis creado por el
Nilo que deja dos grandes desiertos a los lados de éste, un oasis con más de
mil kilómetros de longitud pero con tan solo veinte de anchura.
El
clima es irregular con épocas de crecida en los meses de Julio y Agosto y con
épocas de sequía el resto del año. Las condiciones demográficas y el tipo de
clima condicionarán la vida en Egipto en todos sus aspectos: religión, arte,
sociedad...
Al
tener que depender del río para sobrevivir los egipcios se vuelven muy
fatalistas ya que viven con la preocupación constante de las crecidas del río.
El egipcio además cree que el sol es una divinidad que nace y muere cada día
y temen que no vuelva a salir. Esta
constante de muerte y resurrección ( crecidas del río y salida del sol ) les
asegura la existencia de otra vida, pero para poder acceder a ella necesitarán
dos cosas: el Alma que ha de pasar un juicio para demostrar que la
persona tuvo una vida recta y de veneración a los dioses; y el Cuerpo
que tiene que conservarse sin ser destruido ya que será necesario para la otra
vida. De aquí surge el ritual de la momificación.
La
religión es politeista y empieza venerando a las fuerzas descontroladas de la
naturaleza. Aparecen los dioses de la primera generación entre los que
cabe destacar al Dios- Sol: Ra. En una segunda generación empiezan a
representar animales porque creen en su superioridad con respecto al hombre.
Durante un tiempo se representan al dios con su forma de animal pero poco a
poco irán adoptando características y forma humana, así es como desembocamos en
la tercera generación donde se representará a los dioses sólo con forma
humana; y a partir de esta condición de humanos establecen relaciones
familiares entre dioses en las que cabe destacar a la Triada Osiriaca formada
por Osiris, Isis y Horus.
La
tierra fértil era tan escasa que todos los templos, tumbas... eran construidos
en el desierto para no desaprovecharla.
El desierto, con sus enormes dunas
y zonas rocosas, eran fundamentales
para la vida del Egipcio ya que constituían una gran muralla natural
infranqueable para enemigos externos. Esto provoca que Egipto se caracterizara
por ser una cultura muy homogénea sin apenas influencias del exterior sobre
todo en los primeros períodos.
Imperio
ANTIGUO.
A finales del imperio Tinita (Dinastías I y II), en el que concluye el período protodinástico, el centro político y económico se desplaza a la región de Menfis, dando comienzo al Imperio Antiguo (Dinastías III a VI) que se caracteriza por la construcción de las grandes tumbas de sus reyes.
El Faraón es el eje central de todo el sistema político y social: ejerce el poder absoluto sobre todo el país, sus habitantes y sus cosechas, quedando estas últimas supeditadas a él. Tiene carácter divino y se le considera un Dios en la Tierra. En torno al faraón existían una serie de funcionarios dedicados a la construcción de las instalaciones funerarias; y toda la producción (artesana, agrícola y pesquera) que se suministraba directamente a la casa real.
El culto a los dioses y las ideas sobre la vida de ultratumba determinaron en todos sus ámbitos al Imperio Egipcio
Durante
este periodo todos los dioses que se habían ido creando durante periodos
anteriores se sistematizan y consolidan, conviviendo los dioses de las tres
generaciones.
Arquitectura:
El tipo de enterramiento utilizado era
la mastaba (tumba de los personajes notables, sacerdotes o nobles y de los
primeros faraones), hasta que el deseo de grandeza y la acumulación de poder en
el faraón provoca la superposición de mastabas para distinguir la tumba real. Así
nace la primera pirámide escalonada de Zoser.
A partir de
entonces, la pirámide distingue la tumba faraónica de los grandes dignatarios.
A la cuarta dinastía corresponden las
grandes Pirámides de Gizeh. La más importante, la de Keops, que destaca en importancia
de las de Kefren y Mikerinos. Las pirámides están rodeadas de edificaciones
menores: La Gran Esfinge, que inicia el recinto funerario de Gizeh. El interior
de las pirámides es un conjunto de galerías, pozos, cámaras, de extraordinaria
complicación, con objeto de impedir el expolio del riquísimo ajuar funerario.
Artes
plásticas:
Los monarcas de la cuarta Dinastía son
los impulsores de la actividad artística. Como gran actividad se darán esculturas
en las que se representa a divinidades, convirtiéndose en un arte vivo, ya que
creían que estas esculturas eran la propia divinidad con necesidades de
carácter humano (comían, se vestían...). Paralelamente a estas, surgieron los
dobles funerarios: esculturas de personajes importantes y que se situaban en
los enterramientos con el fin de sustituir a su cuerpo en el más allá ( en caso
de que el de la persona muerta estuviera deteriorado). Como ejemplo de estos
dobles funerarios habría que destacar el Escriba Sentado o la representación
del faraón Kefrén, entre otros.
Imperio
NUEVO:
Dinastías XVIII a la XX. La capital habría pasado a ser Tebas, en el Imperio Medio y se mantendrá a lo largo de este período.
Se producirá un cambio importante en la
ideología ya que se va a cuestionar la figura del faraón, considerado una
divinidad y al que, sin embargo, habían logrado vencer los gobernantes locales
y los Hicsos por lo que, los faraones, tendrán que cambiar de actitud,
mostrando su lado humano y demostrando que puede ser un gran gobernante.
Además, se convertirán en reyes
conquistadores que se lanzarán a la invasión de otros pueblos: Siria,
Mesopotamia... estas conquistas no serán siempre muy duraderas pero estos
reinos vasallos proporcionarán gran riqueza a Tebas y, por lo tanto, gran
prosperidad y contribuirán al desarrollo de la cultura y más en concreto del arte, que se verá influido por
estos pueblos en las formas artísticas.
Este imperio se caracteriza, por la
supremacía del Dios Amón-Ra, compuesto por el dios local de Tebas Amón y por el dios-Sol Ra. El predominio de
Amón-Re llegaría a su cenit en la XXI Dinastía. Los dioses comenzaron a tener
una imagen política y el rey se convirtió en su intermediario en la esfera
terrenal.
Hay dualidad de las ideas sobre el más
allá, por un lado, los reyes se orientaron, al igual que las personas particulares,
hacia la teología solar que les ofrecía la seguridad de la vida en perpetua
renovación; por otra parte la transformación en un Osiris conlleva la garantía
de la permanencia física. Ambas eran necesaria para superar con éxito el umbral
de la muerte.
Arquitectura:
En el Imperio Nuevo se impulsa la construcción de templos inmensos. La grandeza de los espacios ofrecen un escenario deslumbrante y gigantesco a las festividades religiosas y políticas, se inicia con la avenida, que desemboca en el templo propiamente dicho y en la que se suceden dos hileras de esfinges, el obelisco y los pilonos ( entrada monumental constituida por dos moles trapezoidales). En el interior del templo, un patio rodeado de columnas prepara el acceso a la sala hipóstila que estaba recubierta de un techo de madera pintada; finalmente la zona noble comprendía las habitaciones de los sacerdotes y la Barca de Osiris, cámara del altar de los dioses.
Dentro de los templos, podemos
distinguir entre templos para acoger a la divinidad y templos funerarios. Entre
los primeros cabe destacar el templo de Amón en Luxor o los Speos de
Abu-Simbel. De los funerarios hay que destacar el templo funerario de Ramsés
II.
Además en la arquitectura funeraria ya
no se utilizarán como enterramientos de los faraones las grandes pirámides ( ya
que éstas eran muy visibles lo que favorecía saqueos y destrozos ), y los
faraones comenzaron a ocultar sus tumbas entre montañas o en el subsuelo en el
llamado Valle de los Reyes, quedando de esta manera, ocultas a los saqueadores.
Artes
plásticas:
En este campo van a continuar las
características esenciales de otros períodos, con la representación de los
dobles funerarios y de las divinidades ( aunque mucho más decorativos y con las
formas más redondeadas ). Se incorporarán nuevos rasgos debido a la pérdida de
carácter divinidad del Faraón, surgiendo junto a estos la escultura
propagandística ( cuyo lugar preferido serán los templos).
Dentro de la escultura propagandística habría que destacar las estatuas de Ramsés II en los Speos de Abu-Simbel.
HistinvestR: A. Sánchez y A. Salgado