Matemático
noruego nacido en Finnoy y fallecido en Froland. La vida de Abel es un ejemplo
dramático de lo estrechamente relacionadas que pueden llegar a estar
la pobreza y la tragedia. Nació en el seno de una familia muy numerosa,
hijo de un pastor protestante. A los dieciséis años su maestro
le aconsejó leer los grandes libros de los matemáticos más
eminentes, incluidas las obras de Gauss. En sus lecturas Abel se dio cuenta
de que Euler sólo había demostrado el teorema binomial para
potencias racionales, y cubrió el hueco dando una demostración
válida para el caso general. Al morir su padre contaba con dieciocho
años y sobre él cayó la responsabilidad de mantener
a su familia, pero se las arregló para seguir asistiendo a las clases
de la Universidad de Oslo. Durante este periodo abordó el problema
de la solución de la ecuación de quinto grado (recordemos que
las de tercer y cuarto grado ya habían sido resueltas en tiempos de
Cardano). En primer lugar pensó haber triunfado, pero se dio cuenta
de un error en la demostración y pasó a intentar demostrar
la imposibilidad de una resolución de esas ecuaciones mediante
métodos puramente algebraicos. Esta demostración sobre la
imposibilidad de resolver la quíntica, uno de los teoremas más
famosos de la matemática la dio Abel cuando tan sólo tenía
diecinueve años, pero en un principio no fue tenida en cuenta por
los grandes matemáticos de la época. También cultivó
la rama del análisis matemático referente a la teoría
de las funciones multiperiódicas o trigonometría superior.
Su nombre ha quedado vinculado, junto con el Jacobi a uno de los más
importantes descubrimientos en dicho campo: ambos matemáticos llegaron
a las funciones "theta" que constituyen una parte importante de las funciones
elípticas. También estudió por primera vez ciertas entidades
matemáticas que fueron llamadas más tarde "funciones abelianas"
y cuya teoría se denomina actualmente teoría de grupos. Por
fin consiguió que sus métodos fueran reconocidos, y en 1829
llegaron noticias de un próximo nombramiento para un puesto de profesor
en la Universidad de Berlín. Desgraciadamente Abel había fallecido
dos días antes de la llegada de esa noticia como consecuencia de la
tuberculosis.