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Las primeras competiciones matemáticas de carácter nacional
se inician en Hungría el año 1894 con los concursos organizados
por el matemático Loránd Eötvös. Este tipo de competiciones
matemáticas se fueron extendiendo a principios del siglo XX a los
países del centro y este de Europa.
Mientras al otro lado del Atlántico, en el año 1938, en
Estados Unidos y Canadá se inicia la competencia Willian Lowell
Putnam de matemáticas, convirtiéndose en un digno rival de las
competiciones matemáticas Tripos, de Cambridge, o de la Hungarian Eötvös,
que había conseguido alcanzar un prestigio importante en todo
Europa.
El nombre de Olimpiadas data del año 1959 cuando Rumania
invitó a Hungría, Bulgaria, Polonia, Checoslovaquia, la RDA y la
URSS a las primeras Olimpiadas Matemáticas Internacionales. A esa
iniciativa se fueron sumando más países, Finlandia se unió en
1965; Gran Bretaña, Francia e Italia en 1967; Canadá, Méjico,
Colombia y Venezuela en 1981. En el año 2001 se ha celebrado la
XLII Olimpiada Matemática Internacional con la participación de 83
países siendo todavía muy escasa la participación de países de
América Central y África.
Centrándonos en España, en 1911 se funda lo que hoy en día
es la Real Sociedad Matemática Española, organizadora desde el año
1963 de la Olimpiada Matemática Española con el apoyo de la
Subdirección General de Becas y Ayudas al Estudio del MECD.
La Olimpiada Matemática Española tiene una fase local,
desarrollada en cada uno de los distritos Universitarios y una fase
nacional. Pueden participar todos los alumnos matriculados en
Bachillerato. Los primeros clasificados en la fase nacional (medalla
de oro) forman el equipo olímpico español que participará en la
Olimpiada Internacional, mientras que los subcampeones (medalla de
plata) competirán en la Olimpiada Iberoamericana.
Las sociedades matemáticas de ámbito regional organizan las
Olimpiadas matemáticas del Primer y segundo ciclo de la ESO,
siguiendo las pautas de la Olimpiada Internacional.
Todas estas competiciones y otras más como las competiciones
de matemáticas de los Balcanes, de los Países Nórdicos, del Cono
Sur, la Rioplatense, etc, son presenciales. Un modelo alternativo
son las competiciones por correspondencia. Las pruebas se realizan
simultáneamente en el lugar de residencia de los participantes.
Como ejemplo podemos citar la Olimpiada de Mayo que tiene dos
niveles: para menores de 13 años (primer nivel) y para menores de
15 años (segundo nivel). En cada una de ellas se proponen cinco
problemas, a resolver en un tiempo máximo de tres horas.
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